IV. ANTECÁMARA. Cuarto Grado
IV. Cuarto Grado. La Ciencia Espiritual
“Miren, cuídense de la levadura de los fariseos…”
Uno de los grandes problemas que son causa de la oscuridad y sufrimiento del mundo es el orgullo, la ignorancia y la fe ciega. Tales cosas son la raíz del fanatismo, de la falsa religión, de la crédula esclavitud de la ignorancia, del poder de la más extraviada condición en que el mundo en general yace. Tanto es tan terrible esa oscuridad que se es presa en el Materialismo de los Saduceos modernos, como lo es la falaz ignorancia del Fanatismo de los Fariseos de hoy en día.
La Sabiduría es plena, es Conocimiento, es Guía Suprema, sin embargo no está hecha para ser escuchada por la Falsedad de la Credulidad ignorante y arrogante. Llegar a la Iniciación es en parte preparar al Alma para recibir la Sabiduría del Espíritu, no será posible ésto si no logramos desligarnos del Error, de la Falsa Credulidad que nos incita al Fanatismo mediocre.
Las formas del Fanatismo mediocre se personifican muy evidentemente hoy en día bajo las caras de la Falsa Religión, la Idolatría, los Dogmas Fanáticos, las Teorías Religiosas, las Credulidades Torcidas, etc. Sin duda hoy en día la falta de Fe se relaciona con la falta de Ciencia, la falta de Sabiduría.
Para el iniciado las grandes verdades espirituales son Ciencia, son Verdadero Conocimiento, no son meras especulaciones, ni credos basados en un libro, la Verdad no pude ser palpada en la materia, sino que ésta es percibida en los reinos superiores, en los planos del Espíritu.
Ya hemos tratado que para el Saduceo, es decir los materialistas ciegos y mediocres la Ciencia es su simple saber profano y material, ellos se adueñan de la palabra Ciencia como si ellos fueran poseedores del conocimiento, sin embargo no son mas que sabihondos de la materia. En cuanto a los Fariseos, éstos son los fanáticos religiosos, los guías ciegos y dogmáticos que ni saben lo que creen, con sus dogmas y tradiciones de hombres, con sus ritos y creencias oscurecen y extravían al pueblo, lo mantienen en ignorancia, ellos mismos no dejan entrar a nadie en el reino de los cielos y ni ellos mismos entran, dicen conocer a Dios cuando ni por un poco entienden lo que es, finalmente de éstos muchos algunos quizá sean sinceros, pero la gran mayoría se han vuelto perversos y se aprovechan de la ignorancia de todo profano para manipularlo y mantenerlo en esclavitud.
Inflados de su levadura de orgullo, fanatismo e ignorancia, desdeñan el Conocimiento, creen saberlo todo, creen estar salvos, creen ser guías del pueblo, creen ser maestros de la “ley”, sin embargo lo único que hacen es servir a su dios de la Ignorancia, su dios del Error. Particularmente han creado un dios a su medida, a Dios Padre Fuente Origen lo han hecho un Demonio, no es extraño que muchos sean ateos hoy en día por su culpa, en verdad un ateo está mas cerca de la salvación que un fanático Fariseo.
El dios de los Fariseos es el dios de la maldad, el de la ignorancia y el error, por ese dios matan, por ese dios hacen injusticias de todo tipo, manteniendo en oscuridad al mundo, dejando que se suma más en la oscuridad del Materialismo. Pero, ¿cómo un ciego puede guiar a otro ciego?, pues bien los fanáticos son ciegos, y por sus frutos se les reconoce que mantienen al pueblo ciego como ellos mismos, y no se pueden jactar de que son más listos que su pueblo los quienes se han vendido al Materialismo, pues éstos que se creen más vivos en realidad sueñan y dormidos están porque sobrecae el Juicio Divino, porque la Ley es la Ley, la Verdadera Ley. Diría irónicamente que esos que se creen más vivos, en realidad en efecto bien vivos están pero para irse al Gehena, el Lago de Fuego y Azufre o Muerte Segunda (la Muerte del Alma).
Pues bien, es necesario que el aspirante a la Iniciación depure sus prejuicios, que depure su dogmatismo, que elimine su fanatismo, que disuelva su ego vinculado a la materia, ya que éstas cosas nos son más que Ilusión que el Error ha creado, y que ahora transforme su devoción hacia la Verdad, y que desarrollando sus facultades espirituales pueda llegar a conocer la Verdad que lo liberará, aquella Verdad que yace en el Espíritu, que no es sólo propiamente escrita de un papel, sino que es una Verdadera Ciencia del Espíritu.
Ésta Ciencia del Espíritu es aquella sublime Sabiduría Eterna, Inmutable, Suprema, el hombre es nada ante ella, sin embargo ella es generosa para darse a conocer.
La Ciencia Espiritual es pues aquella Ciencia Divina, aquella que puede ser escuchada de voz del Espíritu, y para acceder a ella necesitamos prepararnos, ser humildes, transformarnos. Hoy en día parte de ésa Sabiduría es heredada de tradición, sin embargo no son tradiciones ciegas y fanáticas, sino que son verdaderos conocimientos los que componen parte de ésa Sublime Ciencia, y los podemos comprobar y experimentar, pues no son meras teorías ni especulaciones sino que son verdaderas leyes que podemos experimentar y las cuales incluso serán la base principal para nuestro trabajo o desarrollo espiritual.
Afortunadamente hoy en día éstos conocimientos de las leyes espirituales son generosamente impartidos, pero son éstas leyes tan sólo una parte pequeña del gran vasto conocimiento espiritual, son sólo un pequeño saber que no llega más allá del velo, no podemos rasgar ése velo sagrado si no estamos preparados interiormente para hacerlo.
La Ciencia Espiritual
La Ciencia Espiritual es Infinita, no podemos llegar a conocerla toda a plenitud, ni aún el más alto iniciado es capaz de vanagloriarse y decir que ya lo sabe todo, siempre cada vez que se haya avanzado en la Sabiduría, más alto parecerá el camino que hay que alcanzar, pero cada vez el asombro se multiplicará y de esa manera la perfección divina se acercará cada vez más.
Básicamente parte de la Ciencia Espiritual que el hombre puede llegar a acceder es principalmente la comprensión de las Leyes Inmutables del Universo, y que reflejándose en el hombre mismo éstas se experimentan y comprenden en forma profunda, de ahí el axioma tan famoso del templo de Delfos que dice: “hombre conócete y conocerás el universo y a los dioses”.
La palabra Ciencia viene del latín “Scientia”, que deriva del vocablo “scire” que significa “saber”, es decir que “Scientia” o “Ciencia”significa “Conocimiento”, y en éste caso es Espiritual porque es el Saber procedente del Espíritu, el Conocimiento no de la Materia, sino del Espíritu.
El Conocimiento de la Materia basta con ardua experimentación y comprobación de las hipótesis bajo la mirada en el plano de la materia, mediante un largo proceso del método inmerso en éste plano ilusorio denso, aún los científicos lo único que hacen es aportar una pequeña contribución de un arduo trabajo intensivo, que con el pasar de los siglos se ha vuelto una compilación de conocimientos que es lo que han hecho que se forme la llamada Ciencia Material, y ¿qué sería de Einstein sin Newton?, evidentemente no es mayor el que le precede, y sin embargo sin tomarle en cuenta a éste no podría sustentar sus teorías ése.
El caso de la Ciencia Espiritual es similar, solo que en otro plano, ésta, la Ciencia del Espíritu, no es mera especulación como algunos ignorantemente creen, sino que está basada en métodos de experimentación y comprobación sólo que en éste caso en las facultades espirituales las cuales hay que desarrollar. Tanto el científico material como el científico espiritual -llamado comúnmente metafísico, ocultista, esoterista, etc.,-, ambos se parecen en una cosa, en que ambos persiguen la Búsqueda de Conocimiento y Sabiduría de cómo estan hechas las cosas, el por qué, el qué, el para qué, etc., y algo muy importante que persiguen ambos es Conocer las Leyes que rigen el mundo.
Sin embargo se diferencian en que el científico material persigue el conocimiento de su mundo material, eso que se denomina la “Physis” en griego que significa Naturaleza Física. Pero por otro lado ése no es el objetivo del científico espiritual, sino que el suyo de éste es la “Metaphysis” en griego que significa la Naturaleza Espiritual, la que está más allá de la materia, los planos superiores, el mundo de los planos superiores y supremos.
Sin duda tratar de encontrar esa Metaphysis amerita salirse de los propios límites, significa entrar en mundo ajenos de ésta ilusión material, pero es necesario por tanto desarrollar facultades latentes en uno mismo para poder llegar a tocar tan sólo una parte de ése Magno Saber.
Una vez que el científico espiritual prepara sus instrumentos de óptica espirituales, sus telescopios y microscopios metafísicos, y entonces se profundiza en sus investigaciones profundas de mirarse a sí mismo, y su continua observación en la meditación y contemplación, entonces llegando a la experimentación de la Verdad, es así que pues con la maravillosa intuición la adviene la Revelación y por tanto el Descubrimiento, ésa Inspiración que le hace llegar a Conocer la Verdad. Entonces descubre una Ley Inmutable, muy similar a los científicos materiales que descubren leyes, de la misma manera la Ciencia Espiritual no está ajena de Leyes, sino que en eso estriba su estudio. Son tales Leyes Divinas, Leyes Supremas que hacen que ésta Ciencia Espiritual sea tan magnífica.
De esa manera la Ciencia Espiritual no es una Ciencia ciega, ni mera especulación dogmática o religiosa, de hecho es de la Ciencia Espiritual de donde han nacido alguna vez las Religiones, es del Conocimiento Ontológico de donde toda Espiritualidad surge, sin embargo el Error yace en el hombre que extraviado está y muchas veces no está tan bien preparado para asimilar lo que tan elevado se le otorga y termina torciéndolo y nublándolo para finalmente convertirse en palabra ciega y extraviada.
Y sin duda aquello que es Sabiduría que es recibido de los planos superiores es la llamada Palabra, es Logos, es pues es que es trasmitido, es Sabiduría Divina. Hoy en día vemos tantas ciencias materiales cuya terminación es “logia”, por ejemplo biología, arqueología, antropología, psicología, etc., cuyas terminaciones son –logia, es decir de “Logos”, y lo traducen como “Tratado” un simple estudio y ya, sin embargo hasta error hay ya en ésa interpretación, porque el significado correcto debería ser “Palabra”, es pues por ejemplo que Biología debería ser Palabra de los Seres Vivos, o bien por ejemplo Antropología debería ser Palabra de los Seres Humanos, etc.. Es decir que Palabra es un conjunto de Saber, un Conjunto de Leyes de aquello que recibos de arriba con respecto a algo, el Luz de Arriba la tan Noble Palabra, y la Palabra es pues la Verdad.
Es la Verdad, lo que nos incita a buscarla, la que nos llama verdaderamente a encontrarla, ella nos llama no a mentir, no a estar en el Error, no a estar en la Mentira y Falsedad, no, sino en la Verdad. Seguramente la Sabiduría espera de nosotros no que seamos mediocres que aceptemos las falacias, errores y mentiras de la ignorancia, todo lo contrario, buscamos conocer la Verdad, y eso al “Diablo” no le gusta mucho, porque el Diablo es el Error, es la Mentira, ése Satanás simbólico reflejado en muchos hombres no quiere que conozcamos, al contrario quiere mantenernos en oscuridad, en falsedad, en mentira y engaño, pero nosotros los que buscamos la Luz, somos Hijos de la Luz, somos defensores y guardianes de la Verdad, no de la Mentira.
Por lo tanto parte de llegar al Verdadero Conocimiento estriba en prepararnos, quitarnos las vendas de la falsedad de la ilusión, preparar nuestras facultades del Alma para recibir lo que viene espiritual, y el Espíritu es superior a la Materia, eso no se olvide nunca.
La Ciencia Espiritual, o mas bien parte de ella trata principalmente del conocimiento de las Leyes Inmutables que rigen el Cosmos, y ¿cuál es ése Cosmos?, “Cosmos” del griego significa “Orden Total”, es el Orden pues, el Gan Orden Universal de Todo, ése es un Gran Todo, y ese Todo contiene Leyes Inmutables para ordenarse y establecerse.
Uno de los más grandes secretos es que el Ser Humano que llegue a comprender las Leyes que rigen el Cosmos puede llegar a ser un dios, es decir ser la Verdadera Imagen de Dios o Hijo de Dios Verdadero, pero incluso tan perfecto como es Dios. Sin embargo ningún hombre puede o ha conocido a plenitud esas Leyes, sin embargo en eso estriba su camino iniciático, en llegar a conocer parte de ésas leyes para así de esa manera cada vez perfeccionarse y asemejarse cada vez más a su Supremo Creador.
Las Fuerzas de Oscuridad han cegado al mundo de ésa verdad, para mantenerlo en oscuridad a lo bueno le llaman malo y a lo malo le llaman bueno, por eso muchos fanáticos que no saben ni lo que creen, acaso creen que el Conocimiento es del Maligno, tildan que el Saber sea obra del Diablo, que el Conocimiento sea obra de la Serpiente de la Materia, en verdad están errados y en ignorancia, porque todo lo contrario ellos son los que están extraviados por su susodicha Serpiente de la Materia, del Error y de la Ignorancia, ellos son los primeros que están extraviados por el llamado Diablo y Satán de la Mentira y Falsedad, y lo peor es que no lo saben, pero porque ellos mismos ciegos están por su propia ceguera y no quieren abrir los ojos por que les gusta más estar en oscuridad, es decir les gusta y prefieren más el lodo del Error y Oscuridad, que la sublime Luz de la Verdad.
Ahora bien si un hombre quiere ser feliz, si un hombre quiere realizarse, si un hombre quiere elevarse a la perfección, si quiere asemejarse plenamente a su Creador Supremo, entonces tiene que comprender las Leyes que gobiernan en su propio Cosmos al que pertenece, en verdad que el que conoce las Leyes y las comprenda y asimile, entonces podrá conquistar su parte del Cosmos que contiene, y de esa manera alcanzar la Perfección.
Trabajo de éste Cuarto Grado:
Éste Cuarto Grado contiene una didáctica muy importante para continuar hacia los siguientes grados, es de éste Cuarto Grado que se tiene un primer boceto conceptual de lo que es la Sabiduría Divina. Será a partir de éste grado que se comience a entrar de lleno en la Sabiduría Espiritual o Ciencia Divina en sus Bases Preiniciáticas. El Conocimiento de las Leyes Divinas amerita una preparación asidua, pero las Leyes Divinas no sólo son para aprenderlas de memoria, sino que son para Aplicarlas, para vivirlas día a día.
En éste Cuarto Grado no se acepta pues que el Noble Discípulo sea un Fanático de ningún dogma, se necesita depurar esa condición falaz, disolver el Error y la Ignorancia definitivamente. En esto último es muy importante que el fanático encubierto que por curiosidad quiso avanzar hasta éste Cuarto Grado pero por Ley del Amor se le permite, pero si busca desarrollarse no podrá hacerlo si no percibe a un Supremo Creador fuera de su propia visión dogmática, aquella que fuera de como cada religión la llame la Suprema Divinidad como Orden Supremo es la base de toda la Sabiduría que escapa al concepto limitado en una sola religión específica, es tanto pues la Excelsa Fuente Origen del Gran Todo, es en realidad aún Incognoscible aún para el más alto iniciado, es Inaccesible, acaso el fanático aún menos puede llegar a comprender éste principio tan sublime.
Por tanto el fanático es el primero en tropezar en el sendero, ya que es un Fariseo Fanático; por lo tanto no se les permite seguir en éste Cuarto Grado, es por ello que la Palabra es una Espada, ante ella no nos enfrentamos y es mejor no profanar lo que sigue si en el corazón sabemos que no se ha cambiado.
Sin embargo si el Saduceo Materialista Ateo y el Fariseo Fanático Religioso han transformádose, y han despojádose de su metales viles de la ilusión y falsedad, siendo esto que él mismo lo sepa en su corazón que es así, entonces puede proseguir y no se le considerará que profane el santuario, amén que lo haga por la Verdad y que viva en la Verdad en sí mismo y para sí mismo y no para nadie más, y sea capaz de soltarse a los brazos de la Divinidad que no es una Divinidad ciega, ni por que sí, sino porque a partir de las Leyes Espirituales podrá experimentar y vivenciar en sí mismo su existencia.
Si bien como en grados anteriores es éste también llevado a cabo con la aplicación de Meditación, Oración y Dominio de su Mente y Emociones, así como cuidado equilibrado de su Cuerpo Físico de la misma manera será y seguirá siendo en todos los grados, pues antes bien el Noble Discípulo debe mas bien dominar ésas prácticas desde ahora y en adelante, así como el dominio del Desarrollo Humano que trata del Alma y Espíritu, Mente, Emociones y Cuerpo Físico.
