Archivos para ocultismo

El Mago, La Bruja y el Mago Negro

Publicado en Metafísica con etiquetas , , , , , , , , , , el Mayo 27, 2008 por Juan Husai

¿Qué diferencia hay entre un Mago y una Bruja, Brujo?

Para la Sabiduría Occidental el Mago es aquel que conoce, sabe, comprende las Leyes de la Naturaleza, conoce su curso, sus símbolos, es versado en ocultismo, pero el verdadero ocultismo, bien sabido, en el que ha sido iniciado, comprende y conoce leyes ocultas para la mayoría del hombre común, es un ser evolucionado y espiritualmente preparado para comprender misterios de las diferentes Escuelas de Misterios, que la gente en general desconoce que existen, pero sí existen y a menudo se imparten a través de Sociedades Secretas, en las cuales hay que llevar un proceso de iniciaciones, donde el alumno espiritual se inicia hasta poder acceder a grandes misterios, pero es necesario que esa persona sea muy evolucionada y capaz de comprender tales misterios, no por que se discrimine a la gente en general, sino que sucede que no cualquier persona puede entender ciertas cosas sin confundirse, ya que el ser humano debe tener la capacidad de entender cosas que para la mayoría les confundiría, algo así como lo que dijo Pablo a los primeros cristianos que no se diera alimento sólido a aquellos que son bebés espirituales.

Pese a todo, todos aquellos que sientan la fuerte necesidad y verdadera capacidad para comprender misterios ocultos, son atraídos de alguna manera hacia tales misterios. Quien simplemente no tiene tal capacidad, ni siquiera busca el conocimiento, como lo dijo Jesucristo: “El que tenga sed, que venga y tome del agua”, quien no tiene sed pues no y así de sencillo los que no están evolucionados para el proceso de iniciación sencillamente no buscarán la iniciación.

La Bruja o Brujo, sencillamente es otra cosa, muchas veces es ignorante de las Leyes de la Naturaleza, solo las comprende parcialmente, y desconoce muchas cosas. A menudo solo cumple un propósito de herencia, pero no entiende los símbolos y arquetipos ocultos, es místico y devoto de cosas que no comprende, sino que solo las acepta por fe y compromiso o sumisión mística.

En otras palabras el/la brujo(a) que se quedó en la forma primitiva de ser un mago primitivo o chamán antiguo, es ingenuo en cuanto a los misterios ocultos y solo de fe se rige por la magia, el mago al contrario conoce leyes ocultas más que de fe, las comprende, además que es humanista y filósofo, mientras que la bruja es ingenua filosóficamente hablando e ignora muchas leyes, y termina siendo charlatán. A veces sin querer la bruja termina siendo bruja negra o medianamente negra, algunos brujos y brujas se dicen ser de magia blanca, otros de magia amarilla, o de magia definitivamente negra, etc. Pero no son mas que formas ignorantes de ejercer ciertas leyes desconocidas para ellos. Pero en esta época acuariana es menester que se tomen de supersticiosos.

El Mago (que es la evolución del chamán antiguo), nunca utilizará su poder de forma como los brujos y chamanes primitivos. Inclusive el Mago nunca te leerá las cartas del Tarot, ni nunca te leera el café ni nada de eso, lo que es más ni siquiera lo verás en un lugar en donde haga uso de su poder y sabiduría explotándolos económicamente. Mas bien podría ser que lo encuentres en la política, o ejerciendo alguna profesión, podría ser un médico revolucionario, un biólogo humanista, un físico, un líder espiritual, etc. Y ni siquiera lo gritan a voces ” !!Soy un Mago!!!!” No al contrario mantienen su identidad de ese tipo, y más bien sí utilizan sus conocimientos y sabiduría para el bien de la Humanidad y para su progreso; muchas veces ni sabemos que son Magos, pero lo son secretamente.

¿Y el Mago Negro? Pues resulta que el Mago Negro es aquel que siendo iniciado en los Misterios Ocultos, de las diferentes escuelas, después decide utilizar la sabiduría para fines oscuros, y negativos para el orden cósmico, conociendo grandes Leyes opera en contra de Ellas o bien solo para usos egoístas que no benefician al resto de la Humanidad. A este Mago Negro le espera un castigo terrible, por violar las Leyes, pues conociendo y no siendo ignorante sino que haciéndo el Mal de manera voluntaria, le espera su retribución. Como ejemplo detrás de algunas guerras, Adolf Hitler, George Bush, etc.

RESUMEN

El Brujo y Bruja modernos son una forma primitiva de lo que el Mago fue en el pasado cuando era un Chamán.

Ahora la forma chamánica primaria ha evolucionado a ser un Mago Moderno, que conoce leyes que de antaño le fueron reveladas, y hoy las conoce.

Sin embargo como nunca se deja de descubrir nuevas cosas, el Mago actual es muchas veces un Chamán pues sigue conectándose con su Mente Superior para seguir descubriendo más sabidurías. Es decir sigue utilizando técnicas chamánicas, pero en moderno.

El Mago Negro es el que utiliza la Sabiduría para hacer el Mal voluntariamente.

Por qué del nombre “ocultismo”

Publicado en Esoterismo, Hermetismo, Ocultismo con etiquetas , , el Abril 29, 2008 por Juan Husai

La ocultación de la Sabiduría

Por aquel entonces occidente vivía la pérdida de aspectos fundamentales de su antigua herencia espiritual, aquello que antes era conocido y respetado por todos empezaba a perderse y a ponerse en tela de juicio, no todos entendían, querían o interesaba entender ese conocimiento.

Después de terminar las persecuciones contra los primeros cristianos, muy discutibles en número y crueldad, se calcula en cifras oficiales y aceptadas entre 3000 y 6000 el número de víctimas total en los tres primeros siglos, (Historia criminal del cristianismo, K. Deschner, ed.Roca, 1990), Lactancio, padre de la Iglesia, que años antes cuando aún eran perseguidos, exclamaba:

“Que cese la violencia; no más injusticia; la religión no puede imponerse; con palabras y no varas hay que promulgar la causa, sea cual sea; mediante la paciencia no con la crueldad; mediante la fe; no con el crimen; la raíz de toda justicia es no hacer a los demás lo que no quieras que hagan contigo….”

Ese mismo Lactancio es el que luego afirmó sentencias como:

“Los soberanos de los gentiles eran criminales ante dios, hay que celebrar que hayan sido exterminados de raíz con toda su ralea. Ahora yacen postrados en el suelo aquellos que pretendían desafiar a dios; los que derribaron el templo tardaron en caer, pero han caído mucho más bajo y tuvieron el fin que se merecían. El Señor los aniquiló y los ha borrado de la faz de la tierra; cantemos pues, el triunfo del señor, celebremos la victoria del señor con himnos de alabanza…”

Había empezado por parte del núcleo del cristianismo una campaña difamatoria del Cosmos, de la cultura y religiones consideradas como paganas.

En 1889 se descubrió en el monasterio de Santa Catalina del Sinaí un manuscrito del s. II donde Arístides, un cristiano, critica e intenta destruir la divinización del agua, del fuego, del viento, del sol y, desde luego, el culto a la tierra por ser esta el lugar “donde se almacena la inmundicia de los humanos y la de los animales…y la descomposición de los muertos, un recipiente de cadáveres…”

Creció una gran enemistad contra la religión egipcia, afirmaban que:

” …es el más simple e irracional de todos los pueblos de la tierra, donde rinden culto a los animales…”

En lado contrario encontramos a Celso, gran filósofo, conocedor del Antiguo Testamento, de los Evangelios, de las comunidades cristianas y el primer retractor del cristianismo, el cual escribiría en su Aléthes logos (Palabra Verdadera) una distinción clara de los puntos más precarios de la religión cristiana, la mezcla de multitud de elementos judaicos con otros estoicos, platónicos y similitudes con los cultos mistéricos egipcios y persas.

Sobre algunas afirmaciones de la Iglesia nos comenta que ya fueron pronunciadas por filósofos antiguos, Sócrates y Platón y aún desde tiempo del mismo Pitágoras.

Los cristianos de la antigüedad no entendían el fascinante ciclo de la vida y el cosmos especialmente celebrados por las antiguas tradiciones, el ciclo de vida de las plantas, desconocían la interpretación de los antiquísimos mitos de fertilidad y fecundidad así como la convicción de la Inmortalidad del Hombre y de aquello que es bello y vital en cada ser humano, desconocían por completo las interpretaciones simbólicas que aludían al eterno ciclo de la muerte y el renacimiento

Continúan apareciendo edictos posteriores como el de Julio Firmico Materno, en su diatriba Sobre el error de las religiones paganas, redactada hacia el año 347, Firmico incita a los emperadores Constantino y Constante al exterminio, sobre todo, de los cultos mistéricos, los competidores más peligrosos del cristianismo eran los cultos a Isis, Osiris, Serapis, Cibeles, Atis, Dioniso-Baco y Afrodita, los cultos del Mitraísmo… todos se caracterizaban con números y sorprendentes paralelismos con los cultos cristianos.

Constantino prohibió que se erigieran nuevas estatuas a los Dioses, que se rindiese culto a las existentes, que se consultasen los oráculos y todas las demás formas de culto pagano, en el 326 D.C, llegó a ordenar la destrucción de todas las imágenes, al tiempo que iniciaba en oriente la confiscación de los Templos y el expolio de las valiosas obras de arte, dispuso el cierre del Serapión de Alejandría, el del templo de Heliópolis, el derribo del altar de Mambre, el derribo del templo de Esculapio en Aegae, la destrucción del templo de Afrodita sobre el Gólgota, el templo de Aphaka en el Líbano.

Además Constantino hizo quemar los escritos de Porfirio, en el año 330, prohibió la lectura de Platón y el Neoplatonismo. Prosiguieron años de destrucción del conocimiento antiguo, incendios de templos y bibliotecas, asesinatos de sacerdotes y filósofos… Crecía un mundo donde un cristianismo extremista acabaría con las últimas escuelas y sus Maestros serían asesinados por fanáticos y manipulados cristianos.

Con la muerte de Hipatia, directora de la escuela de Alejandría, en el año 415 d.c. moriría la última Maestra de los Misterios o Maestra de Sabiduría.

Ciertamente había llegado la época vaticinada por el gran Hermes en su diálogo con Esculapio; la época en que impíos extranjeros reconvinieran a los egipcios de adorar monstruosos ídolos, sin que de ella quedara más que los jeroglíficos de sus monumentos como increíbles enigmas para la posteridad. Los hierofantes andaban dispersos por la haz de la tierra, buscando refugio en las comunidades herméticas.

El mundo se sumiría en una época oscura, marcada por el odio y la superstición durante donde casi por mil años desapareció el conocimiento de las escuelas antiguas, muy pocos se atrevieron en esa época a perseguir ese conocimiento, la Iglesia se había apropiado de aquellos libros que no había destruido por miles en enormes hogueras, los restos del conocimiento del mundo antiguo y clásico permanecían oculto en monasterios y abadías donde muy pocos tenían acceso, un elevado numero de la población era analfabeta y seguía los preceptos y consejos de los Padres de la Iglesia al pie de la letra, el hambre y la miseria reinaron por Europa como si de un campo de caza se tratara. La historia nos ha dejado una terrible sentencia en la cual queda reflejado el espíritu que se respiraba por aquella época:

“La indagación empírica y/o racional es una fuente de herejías peligrosa que aparta al fiel de la verdadera creencia”

(Lactancio y Tertuliano).

Más adelante, durante esta época conocida como la Edad Media aparecieron varias personas como Ramón Llull (1235-1315), Arnau de Vilanova (1240-1311),etc. que continuaron con el estudio de la Tradición Antigua, organizaciones como la de los Templarios que gracias a su influjo sobre Oriente consiguieron traer a Occidente libros clásicos, manuscritos griegos y árabes originales y tratados sobre filosofía, ciencia, historia, astronomía, medicina… Traducidos y custodiados por los monasterios y abadías el conocimiento esperaba poder ser devuelto al hombre.